La combinación de energÃa solar y gas ya calienta el agua de unas 500.000 viviendas
Tras la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación (CTE), donde se establecen las exigencias básicas que han de cumplir los edificios y obliga al uso de la energÃa solar para cubrir un porcentaje mÃnimo de la demanda energética de los mismos, este año 2007 se cerrará con unas 500.000 viviendas con instalaciones de energÃa solar térmica para conseguir agua caliente sanitaria. Todas estas viviendas, sin embargo, cuentan además con el gas natural como energÃa de apoyo, ya que la energÃa solar por sà sola no puede garantizar una cobertura total de la producción y servicio de agua caliente.
La energÃa solar térmica se basa en el aprovechamiento de la energÃa contenida en la radiación solar y su transformación en calor útil para obtener agua caliente. En lÃnea con el espÃritu del Protocolo de Kyoto, el uso de instalaciones solares térmicas para la producción de agua caliente sanitaria en sustitución de combustibles fósiles o energÃa eléctrica permite reducir las emisiones de CO2. Además, su empleo contribuye a aumentar la diversificación de las fuentes de energÃa y a disminuir la dependencia exterior de paÃses no productores de combustibles fósiles, como es el caso de España. La Comunidad de Madrid, por ejemplo, sólo genera el 3% de la energÃa total que consume, por lo que la promoción del uso de recursos energéticos propios de origen renovable es fundamental para paliar este déficit energético.
Sin embargo, la potencia de la energÃa solar se ve reducida al atravesar la atmósfera. A pesar de ello, la energÃa solar que incide actualmente sobre toda la superficie terrestre equivale a unas diez mil veces la demanda de energÃa anual de la población mundial, según el estudio “Sistemas solares térmicos. Diseño e instalación†de Solarpraxis AG-Censolar, por lo que los expertos consideran que el potencial de esta fuente de energÃa es muy relevante.
Además, hay que tener en cuenta que tanto las variaciones diarias, es decir, las diferencias entre el dÃa y la noche, como las estacionales (verano-invierno) de la energÃa solar obligan a que ésta esté complementada mediante el uso de sistemas energéticos alimentados por fuentes de energÃa convencionales, como el gas natural, el gasóleo o la electricidad. En este sentido, el gas está siendo una de las apuestas que, a pesar de no tratarse de una fuente energética renovable, tiene más ventajas tanto mediambientales como de ahorro económico, ya que el gas es más barato que la electricidad o el petróleo.